El II Taller Club Ability se celebró el pasado mes de noviembre y dejó tras de sí varias conclusiones que aclaran los ámbitos de acción en los que es necesario invertir esfuerzos para mejorar el papel del liderazgo directivo para la inclusión de personas con discapacidad.
La sesión, en la que participaron las entidades miembro del Club Ability, se desarrolló según lo previsto y las diferentes mesas abordaron las preguntas clave planteadas dando respuestas coherentes a la voluntad de innovación en pos de la inclusión y de la accesibilidad universal. Se plantearon propuestas sobre el fomento de determinadas políticas públicas (p.ej. incorporar la sensibilización sobre inclusión a los procesos educativos) o en la sensibilización social. Y se pudieron distinguir diferentes retos, barreras y acciones a desarrollar en los ámbitos organizativos tanto de carácter más estructural como funcional en general.
En cuanto a los retos se observaron aquellos que afectan a la sensibilización social como palanca para la normalización y que, lógicamente, supondrán incidir en los ámbitos educativos, en la comunicación interna y externa, en las actuaciones ejemplares y en la difusión de buenas prácticas. Estos retos de carácter general o empresarial podrían agruparse de la siguiente manera: retos de carácter social, de carácter empresarial y en relación al propio colectivo, como por ejemplo, en materia de formación y adecuación a las demandas derivadas de la creciente inclusión y el necesario aumento de puestos y perfiles donde aplicarla.
Por otro lado, se apreciaron diferentes barreras en relación a las estructuras de liderazgo, como la falta de generalización de compromisos directivos o la escasez de dedicaciones relevantes y la mirada a corto plazo. También, se vieron barreras en relación a la sensibilización social, en la superación de las lagunas actuales y en la consideración más efectiva de determinadas discapacidades o en la necesidad de nuevos marcos legales.
Estando en la educación, concienciación y sensibilización las principales barreras, las acciones a llevar a cabo tienen que dirigirse a la mejora de la formación, a la dotación de medios económicos y a la consideración y difusión social. En materia de liderazgo directivo, se vio preciso acrecentar el compromiso, la concienciación y la convicción de la Alta Dirección. Asimismo, es necesario que la concienciación social nazca desde la infancia y desde los sistemas educativos y que se vea acompañada por el desarrollo de legislaciones que vayan por delante de la mentalización social.
En relación con el propio colectivo se llegó a la conclusión de que existe la necesidad de desarrollar productos y servicios de apoyo y específicos, así como la necesidad de promover sistemas formativos adecuados.
